La espirulina, un alga azul verdosa que debe su nombre a la forma espiral que adopta, ha llegado a nuestras vidas para quedarse. A pesar de ser una tendencia actual, ¡es consumida por los humanos desde hace siglos!

Hay indicios de que ya en el siglo XIII el Imperio Kanem consumía tortas de espirulina en África. Varios siglos más tarde y a 12.000 km de distancia, los Aztecas recolectaban este alimento del lago Texcoco. Lo llamaban Tecuitlatl y era el producto más preciado de los mercados.

El término “superalimento” se ha utilizado para referirse a la espirulina en muchas ocasiones y se ha popularizado en el lenguaje cotidiano. Sin embargo, es importante aclarar que no existe un único alimento mágico que pueda satisfacer todas nuestras necesidades nutricionales.

Pero cuidado, que un alimento no sea mágico no significa que no tenga muchísimos beneficios. En el caso de la espirulina, tiene muchísimos, pues es rica en vitaminas y minerales. Contiene hierro, calcio, fósforo, magnesio, vitamina A, vitamina K, vitamina E y vitamina B2, B3 y B6.

Todos estos nutrientes son necesarios para mantener el buen funcionamiento y desarrollo del cuerpo. Su alto contenido en hierro es especialmente interesante, ya que este es mas habitual en productos de origen animal. Sin embargo, lo que ha despertado el creciente interés en este alimento es su elevado contenido en proteínas.

Por AAM

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *